El primer viaje de los hombres

Somos Homo Sapiens, los hombres sabios. Diseñamos y fabricamos herramientas, nos comunicamos a través del discurso coherente, pensamos lógicamente y planificamos con antelación. Estas habilidades singulares nos hicieron capaces de colonizar el mundo en el primero y más ambicioso de todos los viajes humanos, emprendido hace más de 100.000 años. El ADN mitocondrial matrilineal remonta la ascendencia de nuestros ancestros a una población inicial de África cuyos genes están presentes en todos los seres humanos. Homosapiens evolucionó al sur del desierto del Sahara hace unos 200.000 años. Gracias a los descubrimientos de fósiles en Omo Kivis y Herto, en Etiopía, se sabe que la evolución biológica que condujo a la aparición de nuestra especie ya había tenido lugar hace unos 150.000 años.

El primer viaje de la humanidad principio, los humanos modernos sólo se desarrollaron en el África tropical, al sur del desierto de Sahara. El viaje de la humanidad moderna empezó cuando pequeños grupos de cazadores recolectores comenzaron a desplazarse a través del Sahara hacia valle del Nilo, y después hacia el sureste asiático hace unos 100.000 años. No fue un viaje deliberado de exploración. Unos cientos de personas, probablemente no más, vivían en pequeños grupos con gran movilidad y adaptados una existencia a campo abierto, donde los alimentos estaban dispersos por el medio.Cada grupo vivía un estado de perpetuo flujo. Los hijos se separaban de los padres; las hijas encontraban pareja fuera del grupo; los grupos peleaban y se alejaban, y todos recorrían enormes distancias cada año. Estas primeras migraciones forman parte de la dinámica fundamental en la existencia de los cazadores recolectores. Hacia finales de la última glaciación, esta dinámica, y la mayor adaptabilidad de los humanos modernos, llevó a Homo sapiens a prácticamente todos los entornos naturales imaginables. La colonización del sudoeste de Asia Se sabe por las excavaciones de la cueva de Qafzeh en Israel, que nuestros antepasados vivieron en el sudoeste de Asia hace al menos 90.000 años. Allí coexistieron en números limitados con una población de Neandertales arcaicos durante unos 45 milenios. Es posible que ambas poblaciones tuvieran contactos esporádicos, pero al final los Neandertales se extinguieron en la región, probablemente hace unos 45.000 años. Durante este amplio periodo de coexistencia se produjeron cambios drásticos en las herramientas humanas, y, aparentemente, las capacidades cognitivas del hombre también dieron un gran salto.

Hace unos 50.000 años, los humanos modernos que vivían en el sureste asiático habían desarrollado armas y herramientas más eficaces. Esto, junto con otras innovaciones, puede haber sido resultado de una fluidez cognitiva mucho mayor, que permitía a los humanos realizar conexiones entre la inteligencia medioambiental, técnica y social. A su vez, estas asociaciones dieron lugar a relaciones sociales mucho más complejas y al desarrollo del simbolismo visual, reflejado en el arte rupestre de la última glaciación en Europa central y occidental; parte de él se originó hace 30.000 años. Homo sapiens tenía una ventaja sobre los pueblos más arcaicos, y los humanos modernos se extendieron rápidamente por el mundo antiguo hace 50.000 años. Asia y Australia Hace 50.000 años, el mundo era un lugar muy diferente de como es hoy. Grandes capas de hielo cubrían Escandinavia, los Alpes y buena parte del actual Canadá. Importantes áreas de Eurasia eran tundra sin árboles, con inviernos de nueve meses. Los mares llegaron a estar hasta 91 m por debajo de los niveles actuales, lo que dio lugar a vastas extensiones continentales que unía Siberia con Alaska, y que se extendían desde la costa del sureste asiático. No se sabe cuándo se trasladó Homo sapiens del cercano Oriente al sur de Asia, pero los humanos modernos ya estaban viviendo en los valles de los ríos indios y en lo que ahora son las islas del sureste asiático hace aproximadamente 50.000 años. En torno a esa fecha probablemente navegaron en balsas o en simples canoas, para alcanzar lo que ahora son Nueva Guinea y Australia. Hace 35.000 años, los cazadores de wallabi de la Edad de Piedra florecieron en el frío clima de Tasmania, en el extremo sur. Unos 35.000 años atrás, otros grupos de Homo sapiens se habían asentado en la zona templada de Asia oriental, tal vez para trasladarse hacia el norte desde las regiones más cálidas del sur. No se sabe casi nada de estos pueblos, que probablemente fueron los antepasados remotos de los primeros americanos.

Europa y Eurasia Pequeños grupos de Homo sapiens pasaron a Europa desde el sudoeste asiático hace unos 45.000 años. Diez mil años después, se establecieron cerca de los grupos indígenas de Neandertales en la parte occidental, y estos últimos se extinguieron hace aproximadamente 30.000 años. Los recién llegados se adaptaron brillantemente al clima de finales de la glaciación en Europa central y occidental, usaron herramientas de piedra, hueso y asta para fabricar utensilios tan especializados como arpones de asta y agujas, que eran esenciales para coser las capas de ropa que les permitían soportar el clima frío. Estos Cromagnon seres humanos robustos y de cabeza redonda, desarrollaron una elaborada vida ceremonial que se refleja en el arte rupestre y en objetos de asta ricamente decorados, cuyos primeros ejemplares aparecieron hace 31.000 años. Hacia el norte y este se extendía una estepa-tundra interminable a lo largo de Eurasia y el nordeste de Siberia. Pequeñas poblaciones de humanos modernos se establecieron en Ucrania y a lo largo de los Urales hace 40.000 años, donde se alimentaban de mamuts y otros animales árticos. El frío extremo en el momento álgido de la era glaciar, hace unos 20.000 años, hizo que estos grupos se desplazaran hacia el sur, hacia entornos más cálidos, pero los asentamientos de la tundra se restablecieron hace unos 18.000 años. En esa época, los cazadores-recolectores de la Edad de Piedra ya habitaban los alrededores del lago Baikal, en Siberia, y los desiertos de Mongolia. Algunas tribus se establecieron al norte del círculo polar ártico hace aproximadamente 27.000 años, pero, probablemente, después retrocedieron a causa del frío extremo, lo mismo que hicieron en el lejano extremo occidental. La región al este de las frías montañas Verkoyansk, al nordeste de Siberia, no fue ocupada por sus sucesores hasta que el clima se dulcifico ligeramente Hace unos 18.000 años, la glaciación acabó y el mundo empezó a calentarse. Para entonces, Homo sapiens había viajado desde sus orígenes en África hacia un mundo más amplio: los humanos modernos se habían adaptado al frío extremo, a los bosques tropicales y a los paisajes áridos. Pero el capítulo siguiente de este extraordinario viaje no se escribió hasta después de la era glaciar, cuando los primeros grupos de colonizadores humanos cruzaron de Siberia Alaska y a un continente deshabitado, las Américas.